¿BUSCA UN PROVEEDOR DE CONFIANZA?
Póngase en contacto con nuestro equipo comercial y descubra las soluciones de Meigal para su negocio
La carne de cerdo ibérico destaca por su intenso sabor y aroma característico, con una grasa distribuida de manera uniforme que le confiere una jugosidad natural. Presenta un contenido de grasa adecuado que realza el sabor y es ideal para asados, a la parrilla y guisos en cocinas profesionales. La combinación de proteínas de alto valor biológico y minerales esenciales la convierte en una carne nutritiva y versátil.
El lomo de cerdo ibérico procede de la zona dorsal y lateral del animal. Es una carne firme y tierna, con grasa intramuscular procedente de cerdos alimentados con bellota, lo que le confiere jugosidad y un sabor intenso. Los cortes específicos de esta pieza incluyen **los secretos** y **los lagartos**, apreciados por su textura y sabor. Deben asarse a la parrilla solo con sal, conservando el aroma natural de la carne. Indicados para parrilladas de primera calidad y platos de alta gastronomía.
El cuello procede de la región del cuello del animal y presenta una carne tierna, jugosa y de sabor equilibrado. De las piezas del cuello se obtienen los cortes denominados **plumas**, pequeñas porciones muy apreciadas por la ternura y jugosidad de la carne. Deben asarse a la parrilla, manteniendo el centro ligeramente rosado. Indicadas para parrilladas y platos gourmet destacados.
La paleta procede de la paletilla del animal e incluye carne entremezclada con grasa. De ella se obtienen los **abanicos**, tiras finas muy sabrosas y jugosas. Deben asarse a fuego fuerte, garantizando una cocción rápida y conservando el sabor intenso. Adecuadas para barbacoas, aperitivos y platos de degustación ibéricos.
El entrecot procede de la zona de las costillas del animal y presenta una carne oscura y jugosa que envuelve el hueso, lo que le confiere un sabor jugoso. Es un corte indicado para asar o a la parrilla, manteniendo la textura y el aroma natural. Se utiliza en preparaciones de primera calidad y platos para compartir.
El pernil procede de la extremidad posterior del animal y presenta una carne tierna, de sabor intenso y aroma característico. Debe asarse lentamente para conservar su jugosidad. Es ideal para asados al horno y preparaciones que aprovechan el corte íntegro.
¿BUSCA UN PROVEEDOR DE CONFIANZA?
Póngase en contacto con nuestro equipo comercial y descubra las soluciones de Meigal para su negocio
Beneficios de consumo
Encuentra lo que buscas
La carne de cerdo ibérico se distingue por su sabor más intenso y su grasa distribuida de manera uniforme, resultado de la genética de la raza y de su alimentación natural. En comparación con la carne de cerdo común, presenta mayor jugosidad y, por ello, es más apreciada en preparaciones profesionales.
La carne de cerdo ibérico es ideal para asados, a la parrilla y guisos. Para obtener los mejores resultados, se recomienda controlar el tiempo y la temperatura de cocción, respetando la temperatura interna mínima de 71 °C.
Los cortes más conocidos del cerdo ibérico incluyen el secreto, la pluma, los lagartos, el lomo y la entrecota, muy apreciados por su veteado de grasa y su sabor característico, siendo ideales para asar a la parrilla o al horno.